lunes, 14 de marzo de 2016

LUCHA GETAFE CON GALLARDÍA... POR TU FUTURO

   Getafe es una de las ciudades más importantes de la capital española. Rica por su industrialización y famosa por su base aérea militar, (de las más antiguas en toda España), es uno de los pocos y privilegiados municipios que pueden presumir de tener un equipo de fútbol en la máxima categoría del fútbol español.

   En el sur de la capital, Getafe puede presumir de tener una historia futbolística de más de 70 años, con varias entidades que han ido apareciendo y desapareciendo a lo largo de los años, paseando el nombre de la ciudad allá por donde han pasado, luchando todos ellos por ponerlo lo más alto posible en el panorama nacional.

   De entre los numerosos equipos con sede en Getafe, el que más lejos llegó fue el Getafe Deportivo. Fundado en 1946 por vecinos de la localidad, este club se paseó por todas las categorías de su comunidad y nacionales existentes en aquellos tiempos. Solo le faltó pisar la más gloriosa de todas ellas: la Primera División. Tras pasar casi 20 temporadas en 3ª división, donde entre medias retornó por dos años a las agónicas categorías regionales, logró el ansiado ascenso a la categoría de plata, la siempre competitiva Segunda División. Tras seis temporadas compitiendo en ella, siempre manteniéndose en posiciones próximas a mitad de tabla, el equipo bajó a la por aquella época 'joven' Segunda División B. Pero no fue ese descenso la única preocupación del club 'azulón'. Una crisis económica derivada por varios años consecutivos de mala gestión administrativa, y con los jugadores del club varios meses sin recibir ningún sueldo, el equipo acumuló un segundo descenso el mismo año (este administrativo), que lo llevó a la última categoría nacional, a Tercera. Esto llevó a una definitiva desaparición del club, incapaz de solventar las deudas que acumulaban. 
   
   Adiós, Getafe Deportivo... pero, ¡hola, Getafe Club de Fútbol! Nació un heredero del histórico club de la ciudad. Y la pregunta, que todos nos haríamos sino conociéramos lo que ha hecho el "nuevo Geta" hasta ahora, ¿superó a su antecesor? Si seguís leyendo, los que aún no lo sepáis (difícil si eres un amante de este maravilloso deporte), lo sabréis.

   El 8 de julio de 1983 nació esta nueva entidad, dispuesta a seguir dando nombre y fama a esta gran ciudad allá por donde fuera jugando, goleando y ganando. Empezó como un tiro, desde la séptima categoría (2ª regional) consiguió en cuatro años llegar hasta Segunda División B, ascenso tras ascenso, año tras año, todos seguidos, viéndose claramente que este nuevo proyecto apuntaba bien alto. En 1994, consiguieron ascender a la categoría hasta la que había llegado su antecesor, donde permanecería dos años, hasta volver de nuevo en tres temporadas, con estadio nuevo incluido: dejaron el estadio de Las Margaritas para mudarse al Coliseum Alfonso Pérez, un campo mayor, con el objetivo de seguir creciendo. Consiguió sobrevivir otras dos temporadas en la categoría de plata, pero siempre jugando con fuego. Esa segunda temporada finalmente se terminó quemando. Regresó a 2ªB... para no volver, y a pesar del nuevo ascenso que conseguiría al final de campaña, el club madrileño sufrió varios 'palos' esa temporada como el asesinato por parte de un policía de uno de sus jugadores en el comienzo de la temporada, Sebas, y otra crisis económica (como la del Getafe Deportivo) con jugadores sin cobrar varios meses. Pero esta vez la historia sería bien distinta. Un grupo de empresarios se harían cargo del club, con Ángel Torres como principal referente, que se haría cargo de la presidencia del club. Otra vez, el 'Geta' regresaría a Segunda A, con el objetivo de asentarse de una vez en la categoría solventando sus problemas económicos, y fichando grandes jugadores como Gica Craioveanu, el Getafe pasó una temporada tranquila en su regreso. El curso siguiente, el de la temporada 2003-04, fue, simplemente, memorable. Una temporada brillante y muy regular, con un final de escándalo, sumando 22 de los últimos 24 puntos posibles, y un último partido de temporada heroico con un 3-5 frente al Tenerife en su casa, con cuatro goles del gran héroe del ascenso, Sergio Pachón, acabó con el Getafe en 2º posición y ascendiendo a 'la Liga de las estrellas'. Un 19 de junio de 2004 imborrable para todos los getafenses, un ascenso inédito hasta ahora para el Getafe Club de Fútbol y para cualquier otro equipo que hubiera existido en la ciudad. Ahora sí se podía decir, con todas las de la ley, que 'el hijo' había superado a 'su padre'.
 
   Pero esto no fue nada más que el comienzo. Las calles de la ciudad se inundaron de camisetas azules aquella noche, pero volvería a repetirse muchas veces más. En su temporada debut, lograron no solo mantenerse sobradamente, sino también ganar al "Madrid de los galácticos" en el Coliseum, o ganar en el mítico San Mamés. La temporada siguiente, la 2005-06, el Getafe logró ni más ni menos que un 9º puesto, con Bernd Schuster, su entrenador por aquella época, consiguiendo el premio Miguel Muñoz a mejor entrenador de aquella edición de Liga, además de una 'manita' ante el Espanyol (5-0), que sería y sigue siendo hasta ahora la mayor goleada conseguida por los 'azulones' en Primera División. El curso siguiente, repetirían hazaña en Liga con otro 9º... ¡y harían historia en Copa del Rey, llegando hasta la final! Una noche mágica en Getafe, donde los del sur de Madrid remontaron el 5-2 que el Barça les endosó en la ida, (el partido del gol 'maradoniano' de Messi), con un brutal 4-0. El Sevilla, en la final, les apartó de ganar el primer gran título en toda la historia para un club getafense. Por si fuera poco, el seguramente mejor portero de la historia del Getafe, Roberto 'pato' Abbondanzieri, consiguió también el trofeo Zamora a portero menos goleado de esa temporada. Ya, en 2008... bueno... se superaron. Debutaron en Europa, llegando nada más ni nada menos que hasta los cuartos de final de la Copa de la UEFA, eliminados, en la prórroga contra el siempre coloso Bayern de Múnich liderado por aquella época por Oliver Kahn, Ribéry o Schweinsteiger, con un gol en el último minuto de Luca Toni que los eliminó, acabando con el "sueño europeo" del club del sur de Madrid. "El Getafe mereció ganar", dijo Otmar Hitzfeld, entrenador del Bayern, al finalizar el encuentro. Poco más creo que se puede añadir. El 'EuroGeta', a pesar de la eliminación, se dio un nombre en Europa aquella noche. Y no solo se quedaron ahí: volvieron a una final de Copa, por segundo año consecutivo, pero volvieron a caer ante el Valencia. Doble subcampeonato copero en dos ediciones seguidas. Ya en su 5ª temporada en La Liga, el Getafe pasó su peor año en la máxima categoría, salvándose por ¡un solo gol!. Un solo gol que metió más que el Betis en toda la temporada y que marcó la diferencia entre un Getafe que terminó salvado y un Betis que terminó en Segunda. La próxima campaña volvió a ser memorable para los hombres del, en esos tiempos entrenador del 'Geta', Míchel, mítico ex jugador del Real Madrid: Sextos en Liga, superando esos dos novenos puestos conseguidos hace tres y cuatro años, además de su tercera semifinal en Copa del Rey, devolvieron al club otro año de alegrías tras ese sufrido y todavía no olvidado año anterior.

   Los 175.000 habitantes de esta gran ciudad, deberían sentirse bien orgullosos del club que reside en su población: un equipo que siempre con pocos recursos, ha conseguido grandes cosas en sus poco más de 30 años de vida.

   Desgraciadamente, esos años de hitos históricos en el cuarto mejor club de la historia de la Comunidad de Madrid, no han vuelto. Años más discretos, sin grandes hazañas, pero donde el Getafe ha seguido manteniendo su sitio en Primera, consiguiendo en la temporada 2013-14 su 10ª temporada consecutiva en la Liga BBVA. Pero la realidad es bien distinta a la de hace unos cuantos años. El Getafe, hoy por hoy, lucha año tras año por salvar la categoría sufriendo casi siempre hasta las últimas dos o tres jornadas como mucho, incluso hasta la última, por no volver al hoyo de la 2ª División. Un club endeudado, con un presupuesto rozando el límite de lo permitido, con problemas internos importantes (como el que tuvo el presidente hace dos temporadas con Pedro León, o la pasada campaña con Quique Sánchez Flores, que se terminó yendo por la puerta de atrás), con un intento de compra por parte de un estafador que hubiera 'matado' al club, rotura de acuerdos por subvenciones por parte del ayuntamiento al club, estafador que supuestamente pertenecía a un grupo empresarial dubaití, que por pocas lleva al Getafe a una deshonrosa situación con un cambio de nombre (Getafe Team Dubai) y de escudo, que hubiera llevado vendiendo a diestro y siniestro jugadores que asoman un poco la cabeza en el club como jugadores de un cierto nivel futbolístico importante. Una afición que cada vez va menos al estadio, debido al alto precio de las entradas, y al desánimo que el equipo causa en ellos por sus flojos resultados este último lustro. La gran pregunta es, ¿cuál ha sido el problema de este 'bajón' en un club que hasta ahora estaba haciendo las cosas bastante bien, en cuanto a proyecto deportivo y de gestión administrativa? Quizás uno de los motivos (y quizás el principal), de este cambio, sea el que los sacó del 'agujero negro' y los llevó a Primera, el presidente toledano Ángel Torres. "Los que quieran al Getafe irán cuesten lo que cuesten las entradas" dijo hace ya unos meses el presidente Ángel Torres. Ni que todo el mundo andara sobrado de dinero... y lo dice él, que amenaza con trasladar al club a otra ciudad... que hace 3 años decía que quería hacer un mayor estadio, que duplicara la capacidad del actual, con 32.000 espectadores, sin que el actual llegue a 10.000 espectadores... que todos los que salen del club, terminan cabreados o de muy mal rollo con él, por promesas incumplidas, por mentiras que un día les prometió. Ángel Torres, es uno de los problemas del actual Getafe. Un presidente que un día lo llevó a la gloria, y que ahora, con gran soberbia y un tanto orgulloso, no le importaría 'tirarlo a la basura' como si de un boli al que se le ha acabado la tinta se tratara. O trasladarlo, a otra ciudad (algo que recuerda y mucho a la 'jugarreta' que hizo en su día Quique Pina con el Ciudad de Murcia, o a Domingo Díaz de Mera con el Balonmano Ciudad Real), sin importarle la afición que tanto ha disfrutado, sufrido, y tiempo le ha dedicado al equipo de sus amores.

   También podríamos decir que independientemente de la comprensible principal causa de que el Coliseum Alfonso Pérez sea el estadio con menos espectadores de toda la Primera División, que es la del alto precio de las entradas, es que la pequeña parte de la afición que se subiera al barco cuando había triunfos, se suban ahora cuando las cosas no van tan bien. Que sean del Getafe en las buenas y en las malas. Una rebaja del precio de las entradas (y bajada de soberbia) por parte de Ángel Torres, y un mayor compromiso de la afición 'azulona', podría hacer que las cosas cambiaran, que hubiera más ilusión en el campo, más alegría, más ingresos de entradas, más dinero en las arcas, que se pudiera mantener a más cracs, y conllevando a menos variaciones en la plantilla año tras año... y más motivación y ambición para los futbolistas en el terreno de juego, algo que también se ve reflejado en cada partido en las caras de los jugadores. Cuanta más gente apoya a un equipo, más "gasolina" les transmite. Todo ello, seguro, llevaría a conseguir mejores resultados tarde o temprano. 
   
   Todo ello, llevaría a que el club pudiera revertir la situación, y, porqué no, volver a esos 'años gloriosos' que consiguió, que hicieron que este club, no solo hiciera historia, no solo superara a su 'papá' el Getafe Deportivo, no solo pasara a entrar en el podio de los 3 mejores equipos de la capital, hiciera historia en España... sino también darse un nombre ni más ni menos, que en Europa. Porque aún no es tarde, Getafe Club de Fútbol. Como tu himno proclama: "Lucha Getafe con gallardía..." pero por tu futuro.



jueves, 23 de julio de 2015

BARTOMEU, AHORA SÍ

23 de enero del 2014. Tras muchos días turbulentos y movidos por sospechas de infracciones en el fichaje de Neymar y una admisión de querella en su contra, Sandro Rosell, actual presidente del F.C. Barcelona por aquel entonces, comunica su dimisión ante la junta directiva del club. Demasiada fatiga, demasiada presión recibida, sumada a la mala imagen que estaba sufriendo el club con todo ese misterioso y polémico caso, le obligaron a que, para comenzar a minimizar los daños que se estaban ocasionando, tuviera que dejar un puesto que llevaba ocupando 3 años y medio desde que fuera elegido por los socios 'culés' para dirigir la institución.

De inmediato, le sucedió en el cargo su hasta ahora mano derecha, Josep Maria Bartomeu, empresario del sector de la ingeniería e infraestructuras que hasta ese momento trabajaba en el club como vicepresidente, un salto cualitativo en el organigrama del club con respecto a su puesto durante la etapa de Joan Laporta, donde era uno de los vocales del club y responsable de otras secciones importantes del club: baloncesto, balonmano y hockey, deportes donde el Barça lleva muchos años triunfando a nivel nacional y europeo.

Pero aquí la polémica no dejó de subir, sin parecer que fuera a cesar hasta que se acabara con todos los culpables de aquella acusación. Bartomeu era otro de los acusados. De nada le sirvió a casi nadie que solo dimitiera el señor Rosell, y encima por la razón de que "lo estaban pasando muy mal tanto él como su familia", sin dar otra respuesta más.

La ecuación era fácil de resolver: dimisión de todos los acusados, no dejar a ninguno "vivo", que la imagen del club catalán estuviera intacta y sin ningún tipo de mancha negra. A espera de que eso sucediera, pasó algo totalmente contrario a lo que debería de suceder: Bartomeu y su junta directiva, se aferraron al cargo, agarrándose a su derecho de seguir todos ellos como así indicaban los estatutos de dicho organismo.

La polémica se vio aumentada debido al mal final de temporada del primer equipo, habiendo perdido los 3 títulos más importantes de la temporada de una manera algo dolorosa, y con una sensación de poca estabilidad dentro del equipo y de poca fluidez y eficacia por parte de su entrenador, Gerardo 'tata' Martino a la hora de llevar los partidos. A ello, "ayudó" que se siguiera hablando de las novedades en el que ya llamaron 'caso Neymar', ya fuera por fraude fiscal por parte del club a la hora de tributar a Hacienda el dinero correspondiente a su fichaje, por no hacer transparente el coste real de su fichaje, o por reclamación de algunas empresas que poseían los derechos del jugador brasileño, de parte de dinero que les correspondería de haber recibido tras ejecutarse el traspaso; además, de la ya confirmada sanción al club de no poder inscribir en el equipo jugadores hasta el mercado de invierno de 2016 por irregularidades en fichajes de menores. Pero ni con todas esas dificultades consiguieron "despegarse" de su cargo, con la misma convicción de cumplir todo el ciclo de su mandato.

Ese verano de 2014, se realizaron varios fichajes, así como un cambio de entrenador con el propósito de empezar "una nueva era". Un buen inicio que terminó titubeante en el período invernal. En el equipo no se dejaba de vislumbrar una posible "ruptura" en la relación entre el entrenador Luis Enrique y Messi, que terminó despejando todas las dudas cuando en el partido ante la Real Sociedad en el Estadio Anoeta, el entrenador sentó a la estrella argentina... a lo que le siguió una triste derrota ante el conjunto 'txuri-urdin'.

Duras críticas por parte de la prensa catalana y nacional tras ese partido, terminaron por culpar al entrenador asturiano de los últimos resultados negativos. Y, como no, otra vez al presidente en funciones, Bartomeu. Todo llegó hasta tal punto fatídico, que, para intentar "calmar" un poco el ambiente generado tras esa derrota, decidió prescindir de los servicios del hasta ahora director deportivo, Andoni Zubizarreta, ex portero del Barça, y jugador con más partidos en la historia de La Liga, además de anunciar el séptimo día de enero, que en el período estival, al final de temporada, presentaría su dimisión para presentarse seguidamente como candidato para unas elecciones que se llevarían a cabo el 18 de julio. La cosa estaba clara: 'Barto' solo saldría ganador si los socios barcelonistas le votaran para seguir presidiendo al club, esta vez, como presidente elegido por ellos, y no como sustituto temporal. Poder tener un cargo que él mismo se habría ganado siendo votado democraticamente.

A partir de ese momento, Don Josep Maria tenía una cosa clara: había que empezar a "ganarse" a los 'socis'. Pero para ello, obviamente, necesitaría una "fórmula" clave para poder conseguir el objetivo propuesto, que no era otra, que el equipo empezara a ganar de una manera continua, a demostrar que tenía una idea de juego clara, que jugara a un fútbol vistoso y bonito de ver, además de lo más importante de todo: ganar títulos. Siguió confiando en 'Lucho' hasta el final de temporada, dejando que trabajara sin presión y con soltura. Desde ese momento, el equipo entero, tanto la dirección deportiva como todos los jugadores de la plantilla, hicieron una "conjura" para luchar hasta el final por ganarlo absolutamente todo.

Con el tiempo, Luis Enrique consiguió "limar asperezas" con el que es ya considerado para muchos mejor jugador de la historia del club, Leo Messi. Ambos sabían que se necesitaban para ganar, ganar y volver a ganar; crear un ambiente tranquilo y alegre, mientras partido a partido el míster hacía rotar a todos sus jugadores para tenerlos "frescos" para el final, y todo desembocó a la conquista de los tres títulos oficiales que disputaba el equipo esa temporada: la Liga BBVA, la Copa de S.M. El Rey y la UEFA Champions League. Todo ello, con un sabor histórico, ya que hasta la fecha solo 7 equipos europeos habían conseguido tal hazaña de ganar "su" Liga, "su" Copa, y la máxima competición europea: el Celtic en 1967, el Ajax en 1972, el PSV Eindhoven en 1988, el Manchester United en 1999, el Inter en 2010, el Bayern en 2013 y el propio F.C. Barcelona, pero en este caso de la mano de Pep Guardiola, el año 2009. Segundo 'triplete' en la historia del club catalán, y primer club europeo en la historia en conseguirlo. Casi nada, y en solo 6 años de diferencia entre el primero y el segundo. Y no solo ganó jugando a un fútbol dinámico, táctico y vistoso, sino que además metiendo una barbaridad de goles, con una defensa y portería sólidas, y ganando de manera holgada todas las competiciones que disputaba.

Bartomeu sabía que había dado un paso de gigante para volver a ser elegido como presidente, pero que ahí la cosa no se acabaría: debería seguir trabajando antes de dejar el cargo a una junta extraordinaria. Tras darse por finalizadas las tres competiciones, Bartomeu se puso en marcha con las renovaciones de un Dani Alves que parecía más fuera que dentro tras sus últimas declaraciones diciendo que no tenía mucho "feeling" con la junta directiva, la de Pedro, contentando al jugador con una mejora de contrato a la vez de hacerle una bajada considerable de su cláusula de rescisión por si viera factible en un futuro marcharse del club en busca de "minutos", y, la más importante de todas: la renovación del entrenador, Luis Enrique. Todo estaba saliendo a "pedir de boca". Faltaba empezar a fichar jugadores de cara a la próxima temporada, concretamente para enero de 2016, cuando terminaba el "castigo" al club de no poder inscribir jugadores por irregularidades en fichajes de menores, otra "piedra" que tuvo Bartomeu durante su "mini-mandato" en el club. Así que llegó Aleix Vidal, jugador polivalente, necesario para el Barça 2015-16. Y colorín colorado, Bartomeu como presidente en funciones, había cesado. Ahora debería seguir trabajando como nuevo aspirante al cargo presidencial.

Tras un comienzo intenso entre los candidatos que buscaban presentarse, lleno de "guerrillas" y de "tirarse la basura" los unos a los otros, salieron elegidos por medio de firmas recogidas cuatro de ellos: el propio Josep Maria Bartomeu, Toni Freixa, que trabajó durante varios años en la directiva de Rosell, Agustí Benedito, y, el más "peligroso" de todos ellos: Joan Laporta, antiguo presidente 'culé'.
Si el comienzo fue intenso, esto fue ya el "apocalipsis", sobre todo liderado por Laporta, que no dejaba de "atacar" al que sabía que era su mayor rival a ocupar el "trono" de la presidencia, Bartomeu. Pero si antes de dejar el cargo a manos de la junta extraordinaria trabajó duro con las renovaciones y los fichajes, durante el período de candidatura lo hizo como poco igual. Se encargó de defender su programa, de hacer "publicidad" a más no poder del 'triplete' que había conseguido el club durante esa temporada completa en la que estuvo de presidente, y de que el equipo siguiera reforzándose para el futuro, invitando a la junta extraordinaria a que ficharan a Arda Turan, no pensando en él, sino en 'Lucho', que llevaba un tiempo pretendiéndolo. Y su deseo fue concedido por la junta, algo que, a su vez, aprovecharon los demás candidatos para seguir atacando a Bartomeu... el hecho de que la junta se viera "aconsejada" por el presidente a fichar un jugador que a lo mejor ellos no querrían fichar si fueran elegidos a ocupar el cargo de la presidencia del Barça. Pero cuando se fueron acercando más las votaciones, fueron diciendo que ese tema ya no lo tocarían, que sería algo muy "enrevesado" el mover los hilos del fichaje ahora que se había hecho oficial... que casualidad...

La publicidad de Catar, el 'caso Neymar', la sanción al Barça por irregularidades en los fichajes de menores, el hecho de que hubiera un presidente procesado 4 meses atrás... todas esas citaciones fueron presentes en el último debate que TV3 emitió antes del "Día D". Bartomeu, antes que criticar a los demás, se limitó a defender su tesis. Fue el más listo de los cuatro. Mientras los demás gastaban y gastaban el tiempo en el debate en criticarlo a él, a su junta y a su programa, él "luchó" por defender la suya, confiando en que, valía más luchar por lo suyo, que atacar contra lo de otros. Él al menos tenía claro lo que quería, ¿y mientras los demás? criticar primero, y defender y hablar "ya si daba tiempo" de lo suyo... Bartomeu demostró que era al que más le importaba en esas elecciones el futuro del Barcelona, antes que arrebatar o no el cargo a los demás, antes que criticar o no los programas de los demás, basándose en la confianza y la creencia de que su programa era el mejor para él, los 'socis', los aficionados 'blaugranas', y el club. En otras palabras, fue el más listo de todos. Mientras tanto, Laporta haciendo el ridículo con la forma de celebrar su victoria, de meter 'politiqueo' catalanista y de decir lo mucho que le importaba la "destrozada" Masía... El tiempo que estaría luchando por el futuro de la cantera, ¡que no había tenido tiempo siquiera de aprenderse el nombre de uno de los 3 porteros del Barça 'B'! Mucho trabajo habría tenido...

El día clave había llegado. Ese día, 18 de julio, los socios azulgranas habrían hablado. Por la noche, pasadas las once, hubo "fumata blanca": 'habemus' presidente. Y no fue otro que Josep Maria Bartomeu Floreta, 40º presidente de la historia del club. Y no ganó por poco ni con gran rivalidad, ni mucho menos. Un 54,63% de los votos fueron para él. Más de 10.000 votos de diferencia con el que se veía el "salvador" del Barça, Joan Laporta. 'Barto' consiguió 'achicar' sus errores pasados con grandes aciertos presentes y futuros a favor de la institución catalana.

Esta vez nadie podría criticar que Josep Maria fuera presidente, esta vez él fue el que salió elegido en las votaciones, esta vez no sustituyó a nadie ni se "amarró" a las leyes institucionales para poder ocupar un cargo que de primeras no era para él. Ya era presidente con todas las de la ley. Ahora sí.


Josep Maria Bartomeu, tercero de izquierda a derecha en la zona de abajo, el día 20 de julio de 2015 a la hora de tomar la posesión a la presidencia del F.C. Barcelona.